La visita de Kast y las relaciones pendientes con Bolivia | Columna en El Líbero

Restablecer las relaciones diplomáticas con Bolivia sería positivo para ambos países y permitiría dar mayor continuidad a la cooperación en comercio y seguridad.

Foto de la bandera chilena y la bandera boliviana entrecruzada con el cielo de fondo en la columna La visita de Kast y las relaciones pendientes con Bolivia de IdeaPaís.

Foto: Imagen generada con IA / ChatGPT

La visita del Presidente José Antonio Kast a Bolivia el pasado 16 de octubre marcó un hito en las relaciones entre ambos países. Desde Carlos Ibáñez del Campo, en 1955, un mandatario chileno no realizaba una visita oficial de estas características al país vecino. El encuentro con Rodrigo Paz permitió avanzar en interconexión eléctrica, conectividad digital, inversiones y seguridad. Fue un paso importante, pero todavía insuficiente para recuperar las relaciones diplomáticas interrumpidas desde 1978. La oportunidad que se abrió necesita ahora de continuidad y voluntad política para alcanzar ese objetivo.

El viaje dejó acuerdos concretos. Se firmaron los términos de referencia para modernizar el Acuerdo de Complementación Económica ACE 22, vigente desde 1993, además de instrumentos de cooperación minera, conectividad digital e integración energética. Para el norte de Chile, una mayor integración puede traer oportunidades de comercio y servicios logísticos. Son iniciativas que permiten entender por qué a ambos países les conviene mantener una relación de cooperación.

Para Chile, uno de los temas más importantes es la seguridad en la frontera. El control de los pasos irregulares y la lucha contra el crimen organizado necesitan de la cooperación con las autoridades bolivianas. La primera reunión de altos mandos policiales, iniciada en agosto, fue un avance en esa dirección, y la visita permitió reafirmar esa cooperación. Para Kast, fortalecer esta coordinación también responde a la importancia que su gobierno ha dado a la seguridad y al control migratorio. Lo que ocurra al otro lado de la frontera también afecta la capacidad de Chile para enfrentar estos problemas.

Aunque este acercamiento recoge esfuerzos anteriores, la visita permitió darle un nuevo impulso. Sería apresurado asumir que estos acuerdos llevarán por sí solos al restablecimiento de relaciones diplomáticas, pero para el gobierno del Presidente Kast y la Cancillería encabezada por Francisco Pérez Mackenna, iniciar una conversación en Chile sobre ese objetivo debería ser una prioridad. La cercanía ideológica entre ambos gobiernos y la necesidad de trabajar juntos para combatir el crimen organizado generan una suerte de tormenta perfecta para dar ese paso. Esta oportunidad debe aprovecharse para construir una relación que se mantenga más allá de los actuales presidentes.

El trabajo no termina con los acuerdos firmados. Restablecer las relaciones diplomáticas con Bolivia sería positivo para ambos países y permitiría dar mayor continuidad a la cooperación en comercio y seguridad. Sin embargo, la aspiración boliviana de una salida soberana al mar sigue siendo una diferencia relevante que no puede pasarse por alto. El desafío es encontrar un camino para recuperar esos vínculos sin que su restablecimiento dependa de resolver previamente la cuestión marítima. La visita abrió una oportunidad para trabajar en esa dirección y corresponde al gobierno y la Cancillería darle continuidad.

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