Apuestas sin pudor ni ley

Es hipócrita que la publicidad de los casinos físicos esté reducida prácticamente a cero, mientras los online nos aparezcan hasta en la sopa.

Imagen de un celular rodeado de pelotas de fútbol y algunos billetes, en columna de opinión "Apuestas sin pudor ni ley" de IdeaPaís.

Foto: Magnific

Las apuestas online en Chile son ilegales, y sin embargo, operan con absoluta normalidad. Lo experimentamos en el Mundial de fútbol. Sin descanso (sobre todo, en los «descansos de hidratación»), estas plataformas inundaron nuestros televisores con publicidad asediante. Obviando su condición ilegal, nos invitaban a todos (niños, jóvenes y no tan jóvenes) a apostar en partidos de fútbol, sin decirnos que esa es una posible puerta de entrada a la perdición.

Estas compañías se mueven bien. De la mano del poder de los algoritmos en redes sociales, de millones de transacciones que mueven millones de dólares y de la masividad del deporte rey, eligen rostros atractivos para invitar a «jugar». El resultado es previsible: miles de clientes que entran por una puerta seductora y llena de promociones, que terminan presos de sus propios clics.

Algunos aseguran que, dado que son una realidad imposible de resistir, deben ser legalizadas. La pedofilia y el tráfico de personas también son reales, pero prefieren dar como ejemplo a Uber. Con todo, este es un mal ejemplo, porque se elige la parte buena (más competencia y oferta), y se omite campantemente todo lo malo que traen los juegos en línea: adicciones (ludopatía y a las pantallas) sin control, intensificación de estímulos de corto plazo, endeudamiento silencioso, violencia doméstica y daño de la salud mental y cerebral, por mencionar algunas de sus consecuencias.

Sin embargo, el dinero tiene un poder que adormece el sentido común, capaz de opacar cualquier pudor. Ayer supimos que, pese a que la Corte Suprema confirmó su ilegalidad, cinco plataformas formaron el ¡tercer! gremio del rubro, llamado «Agrupación de iGaming Responsable». Su líder, Sandra Kemp López, fue secretaria ejecutiva de la ANFP hace unos años. Aunque nada asegura una vinculación directa, no tiene buen lejos que una exdirigenta del organismo rector del fútbol nacional lidere hoy un gremio de la industria que más se beneficia comercialmente del fútbol.

Hay que ponerle el cascabel al gato. Es hipócrita que la publicidad de los casinos físicos esté reducida prácticamente a cero, mientras los online nos aparezcan hasta en la sopa. Es hipócrita que se haya prohibido que marcas de alcohol auspicien clubes de fútbol, y que estas plataformas sí puedan hacerlo.

Es hipócrita, en fin, que nos escandalicemos con estos asuntos, y permitamos que sigan operando de facto, creando como si nada gremios de compañías ilegales (¿No sería esto asociación ilícita?).

El cobro de IVA que el SII anunció hace unos meses les dio, además de existencia tributaria, una legitimidad que contradice directamente a la promesa que siempre repitió el candidato José Antonio Kast: en Chile debemos cumplir la ley y proteger a la familia. ¿Qué señal damos como país si el Estado le cobra IVA a una actividad ilegal?